Hablamos del romanticismo, de esas clases de personas que se hacen decir romanticas , como si ese termino no lo tuvieran todas las personas del planeta. Considero romantica aquella persona la cual se muestra debil antes Algo o Alguien, no tiene que ser romantico por una persona solamente. Puede ser, no se, algo como un objeto que para ti signifique un tesoro, alguna foto, es decir puedes ser romantico en las cosas materiales.
te consideriaras romantico si fueras capaz de leer la poesia mas bonita y magnifica del mundo y no entender nada de lo que dice? alomejor tu manera de sentir el amor no es la misma que aquella persona que escribe sobre ello.
Algunos cuando se enamoran sufren y sufren y solo ven el amor desde la cara mas oscura de su profundo interior, luego no quieren volver en las redes de tal raro sentimiento.Otros se enamoran y se sienten las personas mas felicies del mundo, pero todo tiene su fin y para eso nadie esta preparado
¿que si el amor es para siempre? yo creo que depende de que tipo de amor: Esta el amor a una madre o un padre y ese amor si que es hasta el final pero.....y ese otro amor sera parA SIEMPRE? es lo que siempre me preguntado y nunca e sabido encontrarle una respuesta. Y esa duda me genera demasiada comedura de cabeza en estos momentos, pasan por mi cabeza momentos en lo que senti amor y.... siempre se acabaron. Pero miro a mi alrededor y se que ninguna persona se moveria , niguna persona seguiria viviendo si no es por amor. Todo es amor .
Para el guerrero, no existe amor imposible.
Él no se deja intimidar por el silencio, por la indiferencia o por el rechazo. Sabe que, tras la máscara de hielo que usan las personas, existe un corazón de fuego.
Por eso el guerrero arriesga más que los otros. Busca incesantemente el amor de alguien, aun cuando esto signifique escuchar muchas veces la palabra "no", regresar a casa derrotado, sentirse rechazado en cuerpo y alma.
Un guerrero no se deja asustar cuando busca lo que necesita. Sin amor, él no es nada.
Fragmento deAmor El manual del Guardian de la Luz por Paolo Cohelo
